En 2005, antes de viajar a China para encontrarnos con nuestra hija, le compuse una canción de cuna. Un amigo chino (Li Fei 李菲) nos la tradujo y nos ayudó en la pronunciación y mi mujer y yo nos grabamos cantándola en catalán y en chino. El objetivo era que si ella la escuchaba en el orfanato, pudiera acostumbrarse a nuestras voces y así, en los momentos más traumáticos para ella (cuando fuera de su entorno conocido se enfrenta a dos desconocidos sin previa adaptación alguna), la canción pudiera servirnos como una herramienta más para mitigar su angustia.

Ya en 2008, me puse en contacto con Luo Tong 罗彤 (Shanghai), la productora ejecutiva del precioso documental “A farewell song” que muestra los preparativos del concierto de jubilación de varios músicos geniales especializados en instrumentos tradicionales chinos. Mi intención era poder escuchar algún día la canción de cuna versionada con instrumentos tradicionales chinos, ya que era algo que anhelaba desde que en pleno viaje de adopción, dí con el documental. Luo Tong 罗彤 les explicó la idea y Luo Shoucheng 羅守誠 (”dizi” y “xiao”, flautas de bambú chinas) respondió entusiasmado.

Paralelamente, vinculado a proyectos audiovisuales de carácter independiente, durante años había compuesto músicas con influencias de diversas culturas. Y entonces empezó a tomar forma lo que al principio parecía una utopía: producir un álbum íntegramente formado por mis propias composiciones que supusiera un puente entre culturas, que reforzara la estima de mi hija por sus orígenes y que me sirviera como una especie de legado en cuanto a los valores que deseo transmitirle como padre.

Un álbum que, a través de la música, simboliza las relaciones que se establecen entre las personas y las culturas a través de los flujos migratorios, ensalzando el mestizaje dentro de mi estilo musical, valorando las diferencias culturales, los puntos en común entre culturas, aprovechando los elementos de la tradición que pueden adaptarse a los tiempos actuales (simbolizados por los instrumentos tradicionales) pero reflejando la transformación que dicha tradición debe realizar para apartar lacras como el machismo, el racismo, la xenofobia… (reflejada dicha adaptación porque las melodías que uso no siempre son tradicionales y/o “locales” y porque el uso que hago de los instrumentos tradicionales no siempre es ortodoxo en cuanto al fraseo u otras características propias de cada instrumento).

Luego se fueron añadieron al proyecto diversos artistas más hasta cerrar este extraordinario equipo de ensueño que he tenido la suerte de poder reunir.

 

Acuarelas de Mònica Espinosa